
Forzando no generas calma sino más tensión. Guiar una clase significa entender las respuestas del sistema nervioso y ofrecer herramientas acordes a las necesidades de tus alumnos.
Guiar significa estar presente, no aprovechar para hacer tu práctica. Cuando entras en las posturas y cierras los ojos, te pierdes todo el proceso de tus alumnas. Y cuando algo se activa, no entiendes por qué ni sabes cómo acompañar.
Imponer una secuencia predefinida aunque no esté funcionando ignora las necesidades de tu grupo. Una clase inclusiva surge de saber adaptarla en tiempo real.



Copyrights 2026 | LAURA PALENQUE | Terms & Conditions